martes, 20 de marzo de 2012

Perpetuum mobile

Este artículo está dedicado a quienes ejercen defensa cerrada a la existencia del móvil perpetuo y a la conspiración internacional (de orden mundial y atemporal) que se encarga de ocultarlo.




El elemento principal de este vídeo es un acueducto zigzagueante por el que el agua parece fluir alejándose hacia lo alto de la figura para, de repente, precipitarse por una cascada que vierte sus aguas en su mismo comienzo completando un ciclo infinito e imposible.
El agua de la cascada sirve, además, para impulsar la rueda de un molino de manera que el conjunto entero constituye un móvil perpetuo. Esto subraya el carácter paradójico de la obra extendiéndolo, más allá del ámbito geométrico, al de la Hidrodinámica.

Técnica

La obra constituye uno de los ejemplos más característicos de la técnica de Escher: elaborar obras de arte a partir de determinados efectos ópticos. En esta ocasión, el efecto óptico elegido es uno originado por el problema de la representación del espacio tridimensional sobre la superficie bidimensional de un lienzo, fotografía o vídeo: es imposible distinguir un elemento que se extiende hacia el fondo de otro que se eleva si no es a través de ciertos juicios realizados por el cerebro apelando a criterios no únicamente geométricos.
Así, el agua, al no poder ascender, tiene necesariamente que fluir hacia el fondo de la figura. Pero, de repente, el cuadro, al hacer caer el agua en cascada, lanza un poderoso mensaje al cerebro de quien lo observa rompiendo sus certidumbres espaciales.

El resto de los elementos de la obra desempeñan un papel de mero excipiente artístico.

Esperamos tu opinión, y comentarios.

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