domingo, 2 de diciembre de 2012

Luces Parlantes

Con éste curioso nombre, el investigador Harald Haas ha bautizado su aplicación en el uso de los LEDs. La intensidad de los mismos puede ser modulada a una elevada velocidad, es decir, pueden ser encendidos y apagados a un ritmo muy alto, permitiendo así que los diodos LEDs sean capaces de transmitir información a través de la luz. Este cambio es tan rápido que es imperceptible para nuestros ojos (los televisores con pantalla OLEDs transmiten las imágenes bajo el mismo patrón). Así, Harald Haas ha desarrollado unas bombillas de diodos que simulan las torres de comunicación, emitiendo y recibiendo información al mismo tiempo que iluminan, en vez de utilizar las actuales ondas de radio. A esta forma de comunicación de le llama Li-Fi (Light Fidelity) y es la versión óptica del WiFi (Wireless Fidelity).


Esta forma de de trasmisión de datos es mucho más segura, ya que sólo es transmitida entre dispositivos que son capaces de “verse”, por lo que no puede ser interceptada desde el exterior de recintos cerrados. A su vez, es más económica, al existir ya las infraestructuras que permiten la iluminación de los distintos entornos.

A fines del 2011 existían ya 1’4 millones de antenas de comunicación repartidas por el mundo que prestaban servicio a unos 5.000 millones de teléfonos móviles. A su vez, utilizamos más de 14.000 millones de bombillas. Esto supone que su simple sustitución permitiría la eliminación de un gran número de antenas.

Las aplicaciones de estos dispositivos son infinitas, desde permitir el acceso a Internet desde cualquier lugar iluminado con estas bombillas, hasta la identificación de dispositivos por radiofrecuencia (RFID) o la transmisión de información entre coches a través de sus luces.

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.

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