miércoles, 5 de noviembre de 2014

Bajando de peso con la bicicleta

Para poder movernos diariamente nuestro cuerpo necesita consumir la energía que proveen las grasas, glucosa y los aminoácidos de las proteínas corporales que son fruto de nuestra ingesta de alimentos. 

Teniendo lo anterior en cuenta, de la forma en que pedaleamos (tiempo, intensidad, tipo de ruta) dependerá cuanta energía gastemos y por ello, nuestra alimentación.


Mientras mayor sea la intensidad del ejercicio realizado, mayor  será la cantidad de glucosa consumida, una vez que ésta se agota, el cuerpo continúa su marcha consumiendo el glucógeno que tenemos almacenado en los músculos e hígado y cuando éste empieza a escasear recién se empiezan a consumir las grasas y proteínas (residentes en los músculos), mientras tanto, el cansancio y la fatiga se van haciendo presentes e impidiendo que se puede mantener una intensidad alta en el ejercicio. Por este motivo es que muchas de aquellas personas que deciden subir a una bicicleta solo para “bajar de peso” jamás logran  su cometido, ya que se agotan antes de poder consumir las grasas y solo queman glucosa, la cual si no se sigue una dieta adecuada, se recupera  al comer prácticamente cualquier cosa.

Es evidente los que se dedican al ciclismo como disciplina deportiva, sí bajan de peso y generan músculos debido a que dedican gran parte de su día a practicar deporte. Pero la idea de este artículo no es que bajen de peso ni que tengan un físico envidiable.

Por lo anterior es que, pensando en que  puedan mantener un buen ritmo  en sus viaje en bicicleta y evitar que se queden rezagados a mitad de camino siendo víctimas del cansancio, les comentaremos algunas fórmulas que dan resultado sin incrementar el peso.

Alimentación:
Debe de ser variada, completa, equilibrada y saludable. De ahí que recomendamos que los hidratos de carbono constituyan aproximadamente el 55% de su ingesta de calorías totales, las grasas menos del 30% y las proteínas menos del 15%.

Cantidad de alimentos:
La cantidad a consumir de cada alimento dependerá directamente del  de peso de la persona y, en general, a más actividad física (medida por intensidad y duración del ejercicio), será necesaria mayor cantidad de alimentos.

Dieta:
Debe ser rica en hidratos de carbono complejos (Cereales, pastas, frutas y verduras) que además de almidón y fibra contienen las vitaminas (grupo B, fólico) y minerales (Fe, Na, Ca) que intervienen en el metabolismo anaeróbico y proporcionan las calorías necesarias.

Vitaminas:
Es importante consumir alimentos que contengan Vitamina  D (lácteos, pescado),  ácido fólico (cereales, legumbres, verduras); vit. C ( piña, limón, kiwi, cítricos, frutillas,  tomates, pimientos, repollos, papas); vit. E (aceites vegetales, semillas vegetales, cereales, germen de trigo, yema de huevo, legumbres, maní, palta).

Minerales: 
Debemos ingerir alimentos que sean fuente de Minerales importantes como Calcio (broccoli, naranja,  salmón, choclo (maíz),  nueces, cereales, legumbres, verduras), hierro (carnes, almejas, cereales, legumbres), Selenio (nueces, mariscos, cereales, langosta) y Cinc (ostras, carne, queso, cereales).

Hidratación:
Para reponer las pérdidas de líquidos por transpiración, los deportistas toman bebidas con sales minerales e hidratos de carbono (gatorade, powerade, etc). Para el caso del ciclismo como transporte diario con agua bastará.

Dos horas Antes de la salida:
Se recomienda el consumo de bebidas o alimentos ricos en hidratos de carbono (cereales, pastas, frutas y verduras)  y  bajos en grasa, evitando los fritos y los  alimentos flatulentos (legumbres, coles, etc) para no llenarse de gases y hacer del pedaleo algo incómodo.Quien tiene la voluntad tiene la fuerza.

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