viernes, 5 de diciembre de 2014

Inventan envase de material comestible

Se llama Ooho y es un invento tan insólito como su nombre. Se trata de una membrana gelatinosa que permite almacenar líquido, revelándose como una innovadora "botella" para agua que se puede comer o desechar de forma segura.

Este curioso envase ha ganado el prestigioso Premio de diseño de Lexus, si bien su principal objetivo, su auténtico triunfo sería desbancar a las tradicionales botellas de plástico. ¿Lo conseguirá? Los estudiantes de diseño que la han inventado (Rodrigo García González, Pierre Paslier y Guillaume Couche) están convencidos de ello por sus ventajas comparativas.


La inspiración: un huevo

El punto fuerte de esta membrana hecha con algas comestibles es ser comestible (no tóxica) y biodegradable, además de ser una forma sencilla y barata de fabricar envases.

Es fácil imaginar la posibilidad de, quizás en el futuro, añadir propiedades a esa membrana para hacerla nutritiva o darle sabores. Jugando con la asociación de ideas, incluso una fuente de vitaminas, de minerales, proteínas, compuestos naturales o incluso medicinales.


Hoy por hoy, eso es mucho soñar. Su sabor es el que es, y no promete demasiado: una mezcla de algas pardas y cloruro de calcio. Eso sí, al estar hecho con dos capas, las etiquetas se pueden colocar en el medio sin llegar a estar en contacto con el agua.

Los chicos que la inventaron se inspiraron en los huevos e intentan imitar la membrana natural que retiene el interior de la yema. A partir de esta idea se fabricó una membrana a partir de una técnica de alta cocina que se llama esferificación, y que consiste en dar forma de esfera a ciertos alimentos mediante una encapsulación con texturas de gelatina. Normalmente se emplea con alimentos líquidos como vinos, zumos de vegetales para darles una forma similar al caviar.

El esfuerzo es imperceptible cuando se hace con pasión.

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