miércoles, 15 de abril de 2015

Como recuperar las pastillas de freno

Luego de haber limpiado de manera  escrupulosa y efectiva de toda la zona de frenado y comprobar que las pastillas siguen con problemas, se hace necesario contemplar la posibilidad del cambio por unas nuevas, pero antes de hacerlo es conveniente intentar recuperarlas siguiendo estos estos sencillos pasos:

Lavarnos las manos como si fuéramos cirujanos ingresando la sala de operaciones o, en su defecto utilizar un par de guantes limpios (preferentemente de látex) y un trapo limpio y nuevo.

Si las pastillas han sido expuestas durante escaso tiempo a grasas, aceites o hasta al mismo líquido de frenos y éste todavía no ha penetrado en su interior, recomendamos utilizar papel absorbente sobre las pastillas para  así lograr retirar (por absorción) a los agentes contaminantes.  

En el caso que la contaminación sea más grave (mayor tiempo de exposición a los agentes contaminantes), considerando que las pastillas se encuentran fabricadas con materiales sintéticos altamente resistentes a la temperatura,  que la mayoría de posibles contaminantes  están compuestos de hidrocarburos y que por ello son excelentes combustibles, el fuego y el calor se convierten en nuestros aliados para iniciar el proceso de descontaminación sin afectar al material de enfrenamiento.

Esto se puede lograr utilizando el fuego de la hornilla de una cocina  utilizando algún elemento que impida las posibles quemaduras en  las manos (alicates, pinzas, mordazas, etc.) y que  permita aproximar la superficie de frenado hacia el fuego.

Se habrá de realizar de  tres a cuatro pasadas de la pastilla sobre la llama  (no más de un par de segundos en total), de este modo evitamos el sobrecalentamiento del material y la posible vitrificación de la superficie de frenado a causa de un exceso de temperatura. Con este procedimiento habremos logrado el incinerado y/o evaporación de las substancias derivadas de hidrocarburos que pudieran hallarse en la pastilla. 

Terminado el proceso anterior, dejamos enfriar para,  utilizando una lija de grado fino, proceder a eliminar la capa superficial de la pastilla.

Apoyando la  lija sobre una superficie completamente plana, de manera tal que nos permita llevar a cabo un lijado parejo, mediante  movimientos circulares y sin realizar mucha presión, (debido a  que el papel de lija consume muy rápidamente la superficie de frenado de los elementos) procederemos a dar  el acabado final a la pastilla . 

Con un poco de paciencia, conseguiremos eliminar completamente cualquier resto de contaminación dejando nuestras pastillas en perfectas condiciones de uso.

Para instalar nuevamente las pastillas en el sistema hay que tener muchísimo cuidado en NO TOCAR con los dedos desnudos ninguna superficie de enfrenamiento (no tocar ni el disco, ni la pastilla) debido a que podría existir transferencia de grasas cutáneas al sistema y dar inicio a un nuevo ciclo de fallas.

En la piel siempre hay grasa cutánea que nunca hará bien a tu sistema de frenos.

Si quieres llegar rápido, vé solo. Si quieres llegar lejos, vé acompañado. (Proverbio Africano)

2 comentarios:

  1. No lo he probado, pero creo que lei que hay gente que las hierbe en agua, o las sumerje en ella por unos segundos varias veces. De ese modo debería de hacer el mismo efecto que el fuego pero sin ser tan agresivo para las pastillas.

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  2. Hola El Mano: Me parece sumamente interesante tu propuesta y, aunque no lo he probado, al igual que tú, considero que podría ser una buena alternativa; sin embargo tengo mis reservas.
    Considerando que los aceites y líquidos para frenos hierven por arriba de los 100º Celsius (temperatura de ebullición del agua) pienso que sería difícil su eliminación, ya que al no hervir no se desprenderían de las pastillas de frenos. No obstante, si probases el método agradeceríamos nos comentes al respecto. Muchas gracias por leernos.

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