miércoles, 10 de febrero de 2016

Cuando los ruidos no vienen solos

Me encontraba de regreso de un paseo en bicicleta cuando, de la nada, se empezaron a escuchar crujidos y golpeteos que aparentemente venían del eje del pédalier. Demoré mucho tiempo en encontrar las causas. Por ello es que les dejo esta pequeña guía que les ayudará a precisar el origen de los ruidos si es que estos llegasen a aparecer en vuestras bicicletas.

Lo primero que hice fue revisar la posición del asiento en su ubicación sobre la nuez. Encontré que la colocación del sillín había sido deficiente debido a que se encontraba asegurado fuera de los rangos recomendados por el fabricante. Procedí a reubicarlo en la posición correcta dentro de los parámetros adecuados y engrasando el riel del asiento, la nuez de la tija y hasta el perno y tuerca de sujeción, los ruidos disminuyeron aunque no desaparecieron del todo.

Fui descendiendo en la investigación del origen de los ruidos y extraje la tija y su brida de sujeción procediendo a limpiar prolijamente estos componentes así como el tubo del bastidor en el que se introduce el poste del asiento para luego colocar una capa delgada de grasa en todas y cada una de las partes a ensamblar. Los ruidos continuaron disminuyendo en intensidad y algo en frecuencia.

Vino el turno del eje del pédalier, lo extraje de la bicicleta y verifiqué que no existieran fisuras o rajaduras en el bastidor, limpié a detalle el componente (es un eje de rodamientos sellados) y, engrasando ambas cazoletas procedí a reinstalarlo en la bici.

Los ruidos del vehículo disminuyeron ostensiblemente pero aun se dejaban escuchar, un buen amigo me dijo que éstos podían provenir del sillín, el mismo que, por haber estado mal posicionado y fuera de los rangos establecidos por el fabricante podía haberse fisurado en su parte interna debido a la palanca ejercida por mi peso. Probé con otro sillín y todos los crujidos desaparecieron como por encanto, todos excepto un golpeteo cíclico que se daba cuando el pedal del lado derecho alcanzaba la posición de las 2:00 pm y era sometido a esfuerzos en las pendientes. Extraje la biela de ese lado y luego de limpiarla y hacer lo propio con el cuadradillo del eje engrasé ambas superficies y también el perno de sujeción de la biela. El ruido continuó, por ello extraje el pedal, limpié y engrasé la rosca que lo une a la biela, lo reinstalé en su lugar y todos los ruidos desaparecieron.

Evidentemente y por un tema de seguridad, aunque todos los ruidos han desaparecido también he engrasado las uniones del pedal del lado izquierdo.

Recuerda que TODOS los puntos de ajuste, incluyendo los componentes del cabezal de dirección (manillar y potencia) de de tu bicicleta deben estar limpios y perfectamente engrasados, solo así evitarás los ruidos molestos en tu vehículo.

Nosotros somos los ojos con los que se mira el universo.

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