viernes, 8 de julio de 2016

Incrementa la eficiencia de tu bicicleta

Aunque existe amplia literatura en torno a este tema, no está demás añadir algunos otros datos.

Para mejorar el desempeño de nuestras bicicletas podemos recurrir a varias estratagemas, la más socorrida consiste en aligerar la máquina sin considerar que, antes de hacerlo resulta mucho más sencillo  verificar el peso y talla del conductor, toda vez que resulta mucho más económico y hasta saludable el llevar nuestro peso a los guarismos que se corresponden con nuestra talla.

Es bueno recordar que, según estudios realizados, el peso que llevas en una cuesta es igual al triple del que llevas en plano por lo que, cada kilogramo que logres reducir en tu peso redundará en una carga tres kilos menor a la que estarías llevando en las pendientes

Otra de las modificaciones sencillas y de bajo coste que podemos realizar para mejorar el desempeño de nuestra bicicleta es el cambio de llantas. Si tu recorrido lo realizas mayormente por pistas y caminos asfaltados pues la solución se cae de madura: Lo ideal es una llanta con dibujo más bien liso  antes que con cocos o taquetes y utilizarla siempre con la presión de aire recomendada por el fabricante.



Los cocos, taquetes o gajos de las llantas de montaña, por pequeños o dispersos que éstos sean, se encuentran diseñados para enterrarse en el terreno suelto por el que discurren y con ello lograr obtener mayor agarre y por tanto generar una mejor tracción. Sin embargo, en una superficie dura como el pavimento, los cocos no realizan su función debido a que no existe superficie en la que puedan enterrarse, por lo que proporcionan una menor superficie de contacto de la llanta con el terreno además de absorber parte de la energía del movimiento para lograr comprimirse.  Adicionalmente, durante el movimiento de avance de la bicicleta generan un efecto de vacío en su parte posterior, lo que a su vez conlleva a incrementar la merma de energía, si a esto añadimos que cada uno de estos taquetes es "per se" una pequeña barrera contra el aire en el momento de avance, veremos que en cuanto a la aerodinámica resultan ser unos auténticos vampiros energéticos cuando no son utilizados en el hábitat para el que han sido concebidos.

Por ello es que, para aquellos ciclistas cuyo recorrido habitual no es por tierra suelta, arena o áreas lodosas les recomiendo largamente la utilización de neumáticos con un dibujo liso debido a que así se aumenta el área de contacto con la superficie de rodadura, se obtiene  mejor tracción, menor resistencia aerodinámica y, por lo general hasta menor peso en la bicicleta; la suma de todos estos beneficios nos lleva a obtener como resultado un desplazamiento marcadamente más eficiente así como un mayor tiempo de duración para los neumáticos.



Personalmete les comento que recorro diariamente 10 km diarios por la ciudad al ir y venir del trabajo y que,  para coger los caminos de tierra por los que me gusta cletear los días domingo, debo pedalear por pista aproximadamente unos 40 Km para  llegar hasta la zona, ahí recorro (por  caminos de terreno afirmado y/o huellas harto recorridas) unos 10 km más para luego regresar por los 40 km de carretera. Evidentemente el recorrido que realizo se encuentra conformado mayormente por apenas dos tipos de terreno: pista asfaltada y tierra afirmada; aunque la ruta no está exenta de algunos charcos y bancos de arena éstos resultan ser casi anecdóticos debido a que en su conjunto no llegan a pasar de un kilómetro del recorrido, 

Por lo que porcentualmente podríamos decir que semanalmente recorro:

130 km por caminos asfaltados es decir un 92.19% del total semanal.
10  km por caminos carrozables o afirmados es decir un 7.09%
1   km por caminos de arena, tierra suelta y hasta barro ó, lo que es lo mismo un 0.70%


Es decir, tuve un 99.29% de razones que me hicieron decidir por colocar en mi bici  neumáticos de diseño liso y hasta optar por quitar el sistema de suspensión debido a que prácticamente era un peso extra  debido al tipo de recorridos que realizo ya que en ellos, el sistema de suspensión no ofrece casi ningún beneficio. y ese "casi"  claramente no alcanza como justificación ara cargar el peso adicional.

Ahora bien, no voy a negar que algunas ocasiones realizo recorridos de más de 20 km por terreno afirmado y que al descender por ellos realmente añoro el sistema de suspensión ya que a falta de ésta el descenso debe hacerse a menor velocidad, sin embargo esta situación se ve largamente compensada  a lo largo del camino de retorno por la carretera.



Nosotros somos los ojos con los que se mira el universo.

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