martes, 2 de abril de 2013

Parche sin pegamento

El domingo pasado me encontraba en plena ruta, a unos buenos 52 km/h de mi destino cuando sentí que la rueda posterior  de mi bicicleta "amortiguaba" la vibración de la ruta; era el síntoma inequívoco de un pinchazo que empezaba a dejarse sentir.
Me detuve, la llanta aun no se había desinflado del todo, la revisé por su parte externa y encontré un pedazo de acero incrustado en la banda de rodamiento; como era de regular tamaño saqué de mi estuche de herramientas las "cucharas" para desenllantar el neumático solamente en ese punto, en el punto en el que se encontraba el forado. La perforación era visible, así que saqué el pegamento, los parches y la lija, un compañero de ruta me preguntó si conocía los parches sin pegamento, le respondí que no, abrió también su portaherramientas y sacó un pequeño estuche cuadrado (como el de la fotografía), de ahí extrajo y me obsequió uno de de los parches de los que trata este artículo.
Lijé prolijamente el área a parchar, quité el papel de protección que trae el parche y procedí estirar la cámara para luego aplicar directamente el parche.
Inflé la rueda y recorrí los cerca de 50 km que aun me faltaban. 
Anduve por todo tipo de terreno, inclusive haciendo algunos saltos a buena velocidad y no hubo problema alguno.
He leído algunos artículos en Internet donde no recomiendan su empleo, sin embargo, hasta el momento, su uso ha sido una muy buena opción.

Pasado cerca de un año de su colocación (este párrafo lo he añadido mucho tiempo después) me dí con UNA SORPRESA.

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.

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